Cordura

 

Por Ramón A. Cruz-Lima

(Nota: Mi amigo Ramón Alberto me envía este artículo y sugiere que lo publique en mi Blog. Así lo hago).
                                       

Como amante de la justicia me perturbó la muerte de George Floyd. Estoy con quienes claman por un castigo ejemplar contra el asesino y sus cómplices y me uno sin reparos al pésame para su familia y amigos. En un mundo civilizado no puede haber cabida para excesos de tal monstruosidad ni para los actos de vandalismo tribal que le sucedieron.

Me inquieta esa falta de contención de la que hablo y otra de la que quiero hablar: la de convertir a George Floyd en in ícono, en un héroe de las masas, en un paradigma social que no es, con el perdón de sus seguidores.

George Perry Floyd fue una persona sencilla que como muchos vivió la vida que le tocó y que simplemente eligió el momento y el lugar equivocado para estar ese 25 de mayo. Era hombre de carácter afable y tenia muchos amigos, pero fue también ciudadano de conducta cuestionable. Mientras vivió en Houston enfrentó una serie de arrestos por robo y posesión de drogas hasta ser procesado en el 2007 por robo armado con invasión a domicilio y sentenciado en 2009 a 5 años de prisión tras arreglo con la Fiscalía. Floyd deja atrás 5 hijos, de quienes parece haberse ocupado muy poco a juzgar por Quincy Mason, su hijo, abogado de 26 años, venido de la nada a la luz pública tras el deceso de su padre y con quien admite haber perdido todo contacto desde los 5 años igual que su hermana Connie. Es notorio también que el arresto que precedió al infortunado desenlace de Floyd fue causado por otro hecho delictivo vinculado al intento de pagar con dinero falso y que la autopsia del occiso reveló que al momento de la muerte este se hallaba bajo la influencia de fentanyl y metanfetaminas.

Por supuesto que la prensa falsa no habla de esto y no es mi propósito denigrar del pobre hombre, pero me preocupa ese creciente movimiento de erigirle pedestales a Floyd mientras bajan del suyo al General Lee en sospechosa sincronía de las autoridades locales.

En Houston lo dibujaron en una enorme pared con alas de ángel. En Nápoles, Italia, lo pintaron como un santo. Ya la North Central University en Minneapolis ha lanzado una beca con el nombre de George Floyd y sin tardanza se le unió la Universidad Estatal de Alabama, y parece que vienen más. Personalidades famosas han abierto sus billeteras para pagar por el funeral y la educación de los hijos de Floyd. La cuenta en GoFundMepara la familia ya pasa de 13 millones. OK, es su dinero y dueños son de invertirlo donde les plazca. Pero ¿quien le va a tirar una mano a esos propietarios de pequeños negocios vandalizados, como si la pandemia del Covid no hubiera sido suficiente para diezmarlos? ¿Y que tal la familia de esos policías también inocentes asesinados, heridos y arrollados por las turbas?

Como que todo está de cabeza, creo que un poco de balance, un toque de cordura y algo de valentía para llamar a las cosas por su nombre, nos haría mucho bien.

El doctor Ramón A. Cruz-Lima economista, periodista y educador, trabajó como periodista independiente en su natal Ciego de Ávila en la Agencia de Prensa Patria de la que fue director. Acosado y perseguido por hacer un periodismo sin censura, y al punto de ser encarcelado en 2002, se acogió al refugio en Estados Unidos, acompañado por su esposa Ludmila. Actualmente vive de Houston, Texas, donde es maestro de Primaria del Sistema Escolar.
Publicado en obama, politica, Trump, Uncategorized | Deja un comentario

El Mariel: luces y sombras

Por Nancy Pérez-Crespo

Los acontecimientos que dieron lugar a lo que es conocido como «El Gran Éxodo de El Mariel» (15 de abril al 3 de octubre de 1980), no fueron interpretados en su momento —ni aún lo han sido en su totalidad— como lo que realmente significaron: una declaración de guerra demográfica por parte del régimen cubano.

Porque si un país enemigo, con el que Estados Unidos no tenía relaciones diplomáticas, saca de las cárceles y de los manicomios a los presos comunes y los dementes, y a todos aquellos que ese régimen consideraba antisociales (lumpen, escoria y otros apelativos ofensivos que Fidel Castro quiso encajarles a sus adversarios políticos), para montarlos en barcos camaroneros y cuanta embarcación estuviera a su alcance, y enviarlos, con la ayuda de sus agentes en el exterior, rumbo a Cayo Hueso, Estado de la Florida, territorio continental de Estados Unidos, no hay lugar a dudas de que se trató, en toda regla, de una Declaración de Guerra.

Si no hubo un conflicto bélico fue porque el presidente de Estados Unidos era el timorato Jimmy Carter, quien desde su juramento en enero de 1976 siempre demostró grandes simpatías por el régimen comunista de Cuba y, sin empacho alguno, abrió una Oficina de Intereses en La Habana, en 1977, dando a los Castro un apoyo arbitrario. Pero fue ese mismo presidente Carter quien sufrió la gran vergüenza que les llegaran a sus costas 125 mil cubanos, entre ellos más de 25 mil delincuentes y enfermos mentales.

Cuando el régimen cubano inicia el éxodo, la idea maquiavélica del dictador era salir de muchos presos y principalmente de desafectos, pero no calculó que el descontento era generalizado y sus opositores eran muchos más de los que él había figurado. Aprovechando el momento, también se sumaron al éxodo embarcaciones de exiliados que vivían en Estados Unidos y que fueron a buscar a familiares desesperados por salir de la Isla.

Durante ese trance —principalmente en Miami— vivimos momentos de mucha angustia y tristeza. También de frustración. Constatar descarnadamente, tras oír las historias que contaban los refugiados, el trato inhumano y vejatorio al que fueron sometidos por la policía cubana en el llamado —y con mucho acierto— «El Mosquito», un campo de concentración a orillas del mar, en las cercanías del puerto del Mariel, fue un duro golpe emocional para quienes los habíamos antecedido en el exilio.

En la obra cumbre de T. S. Eliot, The Waste Land, hay un verso que dice: “Abril es el mes más cruel” (April is the cruellest month). Ese abril fue y será el más cruel de todos los abriles cubanos. Fue enorme el sufrimiento y grande el precio que pagaron «los marielitos» por su libertad. Porque muchos llegaron a un país donde no conocían un alma, con otra cultura y otros códigos.

Para nosotros en el exilio, el éxodo fue algo inesperado para lo que nadie se preparó. Las ayudas se agotaban en horas y los refuerzos llegaban tarde y escasos. Eran miles a quienes había que dar de comer, ropa, medicinas, albergues, en fin, necesitaban de todo y la administración Carter no estaba apta para esta «guerra no anunciada».

En la premura, habilitaron refugios en el Stadium Orange Bowl y en la controversial Ciudad de las Carpas. Esta última fue un desacierto monumental. Solo con ver el documental de la cineasta Miñuca Villaverde, Tent City (La ciudad de las carpas-1980), se puede comprobar que la ubicación y construcción de ese adefesio hizo mucho daño a la ciudad y a los propios Marielitos. Aquella gente desgarrada, enfrentada a un inesperado destierro, forzado en muchos casos, pero a la larga liberador, venía definitivamente rota. Habían dejado atrás la familia, enfrentado los terribles actos de repudio de hordas de la chusma convocada por el régimen, acompañados de golpes, insultos, lanzamientos de piedras y huevos, y se convertían en desterrados en un lugar ajeno.

Pero con lo que nunca contó la tiranía fidelista es que esa masa de desterrados, despedida con las palabras del tirano: «…No los queremos, no los necesitamos», resurgiría en poco tiempo como un grupo prominente en la sociedad estadounidense, reconocido por su espíritu para crecerse en la adversidad, admirado como un colectivo próspero y trabajador. Los delincuentes, que eran los menos, siguieron en la transgresión de las leyes, fueron a parar a las cárceles y muchos terminaron devueltos a Cuba tras los acuerdos migratorios de 1984; otros tomaron el buen camino. La gran mayoría del Mariel forma hoy una generación que por sus logros ha tenido reconocimiento en las finanzas, la literatura, el arte, el comercio, el periodismo, y en la clase trabajadora.

Con el éxodo llegaron hombres y mujeres que han enaltecido el mundo del arte y de la literatura. Fueron aquellos artistas que se negaron a perder su libertad de crear y no se integraron al arrollador avance represivo del régimen, que sufrieron el ultraje y en muchos casos hasta fueron encarcelados. Esos artistas desde que llegaron al destierro traían la consigna de que «El Arte nos salvará». Y así fue: Ahí está la obra del gran Reinaldo Arenas, posiblemente el escritor más sufrido y maltratado por esa tiranía, quien demostró que contra el talento y la valentía solo puede la muerte.

Reinaldo El Fraile

Yo nunca olvidaré mi encuentro con Reinaldo Arenas (1943-1990).  Creo recordar que fue en el mes de mayo y alguien avisó que estaba en el Estadio Orange Bowl. Fue muy breve el encuentro porque no permitían visitas. Me contó de su salida clandestina (porque el régimen no lo dejaba salir del país) y cómo había utilizado el ardid de un cambio de letra en su apellido para lograr su fuga. También contó de la travesía. Espantosa, recuerdo fue la palabra para definirla.  Con el tiempo comprobé que «espantosa» era una de sus palabras más usadas.

Cuando lo vi allí, me parece, no estoy segura, que vestía pantalones cortos y chancletas, solo atiné a darle un abrazo, porque en su mirada vi tal cúmulo de emociones que me turbaron mucho. Yo había leído El mundo alucinante y en ese mismo instante la figura de Fray San Servando Teresa de Mier se personó y me estuvo acompañando por un tiempo. Algo también que me impresionó de Reinaldo fue su pelo tan ensortijado. A partir de ahí, casi siempre le llamaba Fraile.

Reinaldo Arenas en Hialeah

A Reinaldo Arenas lo habían acogido en su hogar sus tíos Florentino Estrada y Osaida Fuentes.  Ese matrimonio fue pare él la familia que muchos marielitos no tuvieron.  Con el matrimonio Estrada, Osaida y Florentino me unió una estrecha amistad, casi de familia. Ellos nos visitaban a menudo y nosotros a ellos. Osaida tenía veneración por su sobrino y guardaba como tesoro las cartas, recuerdos y postales que mandaba «Reni» (como ella lo llamaba). Osaida me dejó depositaria de muchos de esos tesoros.

Los Estrada-Fuentes vivían en Hialeah y pocos días después de mudarse con sus tíos, Reinaldo me visitó muy alarmado porque en ese pueblo «no hay una librería» dijo. A instancias de él y como nos gustó la idea, comenzamos con los preparativos para abrir una librería en Hialeah. También finalizando ese año 80 se enteró que en una casa de Coral Gables hacían una reunión el día de Año Nuevo que era muy frecuentada. Como se le hizo sospechosa esta celebración porque coincidía con la del castrismo, me pidió que hiciéramos el 1 de enero el estreno mundial de una obra de teatro que ya había reescrito y que pertenece a El asalto. La puesta la hicimos en un improvisado escenario en el patio de mi casa, y fungió como director el reconocido Herberto Dumé (1929-2003). La obra fue leía, y en parta actuada por el mismo Arenas y al poeta, dramaturgo y narrador René Ariza (1940-1994). Además, que un lleno total la unión de esos dos monstruos fue inmemorial.

Foto2

Cuatro meses después abríamos la Librería-Galería Fidelio Ponce, en Palm Avenue y la calle 9. Fue un 23 de abril y escogimos la fecha porque se celebra el Día del Libro y se conmemora la muerte de William Shakespeare y Miguel de Cervantes.

La inauguración fue todo un seceso. Para la ocasión se presentó una exhibición de los pintores Juan Abreu (era la primera vez que exhibía en Estados Unidos) y Arturo Rodríguez que acababa de llegar de su exilio en España.

Entre los que nos acompañaron ese día, además de los escritores y pintores que eran habitúes de la Peña Literaria de SIBI, debo nombrar en especial a la famosa escritora y etnóloga Lydia Cabrera, que desde el primer día demostró gran simpatía y dio todo su apoyo a los artistas marielitas.

En la Fidelio Ponce trabajaron por un tiempo el pintor Juan Abreu y los escritores Luis de la Paz y Nicolás Abreu. Fue para ellos el primer empleo en el exilio. Nicolás vivía con su esposa en un pequeño apartamento al doblar de la esquina, Luisito con un familiar y a Juan le habilitaron un espacio en la librería en una suerte de cama-mágica que bajaba cuando se abría uno de los libreros. Juan vivía y dormía rodeado de libros.

El salón lo presidía un norme retrato de Fidelio Ponce acompañado por Enrique Labrador Ruiz y su esposa Cheche. También teníamos al fondo un patio-estacionamiento enorme que adaptamos para celebrar actividades culturales que fueron muchas e importantes.

Los Marielitos y la librería SIBI

En los días del Mariel, mi esposo Juan Manuel y yo teníamos la Librería SIBI en Bird Rd y la Avenida 95. Allí, desde 1977, celebrábamos cada viernes una Peña Literaria que había fundado un grupo de intelectuales cubanos entre los que se encontraban escritores, poetas, periodistas y pintores de reconocido prestigio como Guillermo Martínez-Márquez, Enrique Labrador Ruiz, Rafael Estenger, Lydia Cabrera, Otilio Mesa, Carlos Montenegro, Gonzalo de Palacio, José Ramón García Pedrosa y Enrique Riverón. Ellos, que pertenecían a la generación del 20, animaban esas reuniones con sus congéneres de la generación del 50 y con jóvenes exiliados.

Esa Peña se convirtió en el lugar obligado de intelectuales que visitaban la ciudad y allí llegaban para compartir la noche los colombianos Germán Arciniegas, Beatriz Pargas y el expresidente Alfonso López Michesen y cubanos residentes en otros países como el poeta, José Ángel Buesa,

Allí se encontraron y compartieron exiliados de otras épocas con los recién llegados. En esas veladas muchos artistas y escritores del Mariel hallaron un lugar donde participar, expresar sus ideas y pensamientos y establecer relaciones.

La Fidelio Ponce y el éxodo

Este lugar tuvo estrecha relación con los refugiados de El Mariel (Entrantes como los etiquetaron al principio). Llegaban muchos de ellos a buscar libros porque pensaban que era una Biblioteca Pública. Cuando le decían que esa era una Librería, que tenían que ir la Biblioteca de la calle 49, contestaban que esa tenía muy pocos libros en español.

Como sabía que el Gobierno Federal daba dinero extra (y un por ciento alto) a la alcaldía para comprar libros en español de acuerdo a la población hispana, supe que Hialeah recibía mucho dinero extra por este concepto y que evidentemente no se estaba utilizando en libros en español.  Mi primer paso fue ir a reclamar a la biblioteca de la calle 49 y Palm Avenue, allí mi querida amiga Estelita Rasco me dijo. que la alcaldía no les daba presupuesto para comprar libros en español.  Hice lo pertinente: pedí una cita con el alcalde que era a la sazón, Raúl Martínez.

Acudí a la entrevista con el alcalde Martínez y ante mi reclamo me dijo textual: «Yo prefiero tener policías en las calles que libros en la Biblioteca». Cuando Reinaldo se enteró de esta irracional respuesta la furia se desató y hasta amenazó con una de sus famosas «Cartas Abiertas» de las que supuestamente hacía más de diez mil copias. A Raúl Martínez lo despreció siempre y con toda razón. Yo también. A partir de entonces, y hasta que cerramos la Librería-Galería Fidelio Ponce, todos los meses nos «visitaba» un inspector del City Hall.

Pero también en la Fidelio Ponce hubo muchas noches memorables, presentaciones de libros, charlas y reuniones. El gran poeta Eugenio Florit, muy admirado por los recién llegados, hizo maravillosas lecturas de poemas. También la inolvidable Pura del Prado, porque realmente hubo una especie de simbiosis entre muchos de los escritores, poetas y artistas que aquí vivíamos y ellos, los marielitos.

Una hermosa noche fue el bautizo de Otra vez el mar, la primera novela que le publicó España a Reinaldo. A esas actividades asistían los contertulios de la Peña Literaria, pero también los vecinos del área. Esa noche cuando Reinaldo leía (como solo él sabía leer sus textos) vi que unas señoras abandonaban el patio muy apresuradas —que era donde se hacían las reuniones— y al preguntarles, contestaron: —Es que el señor usa palabras y temas muy fuertes.

Otra noche singular en el lugar fue la presentación del tabloide de Nueva York (NY) Noticias del Arte, que dirigían Florencio García Cisneros y Giulio V. Blanc. Ambos habían dedicado el número de noviembre de 1981 a los artistas del Mariel con textos de Lydia Cabrera. Esa noche el salón lo presidía un enorme y hermoso oleo de María Teresa de Rojas (Titina) pintado por Wifredo Lam.

También hasta la Fidelio Ponce, en Hialeah, llegó una noche el célebre dramaturgo español Fernando Arrabal para encontrarse con nuestro René Ariza, en una pasada surrealista.

Arrabal quiso siempre conocer a René Ariza desde que, a pesar de ser muy crítico del régimen cubano, lo habían premiado por su obra teatral La vuelta a la manzana, pero poco después fue encarcelado por divisionismo ideológico. Arrabal, que nunca había estado en Hialeah, me pidió que antes de empezar la charla lo acompañara con René por los alrededores para repartir unos volantes traídos por René. De inmediato entendí que todo el ambiente del lugar era un disfrute era para él porque todo fue totalmente de un surrealismo innegable. Varias vueltas por el barrio, parada en el garaje de la esquina donde poco antes habían asesinado a un hombre, también llegamos al bar de putas de la acera de enfrente y terminamos con una animada conversación en la bodega cercana con tres cubiches de palillos entre los dientes, camiseta de ojales y broche, y gorda cadena de oro y medalla de Cachita al cuello; un gran contraste con la facha de los marielitos de la zona.

Esa noche fue el colofón de gozo de este excéntrico personaje cultor del surrealismo, mientas extasiado repartía los volantes traídos por René, escritos a mano y con corazones y pinturas estilo Lorca donde anunciaba su nueva aventura: René era un consejero espiritual y vidente. El volante tenía esto como titular: Si tienes problemas ven a ver al hermano René.

Algo también muy interesante: los contertulios llegaban todos los viernes en la noche y nunca hubo un problema, ni un asalto, ni una discusión en los alrededores, ni un robo, todo muy civilizado. Algo que no era común en la época convulsa que vivíamos. Un día supe el por qué. Los delincuentes de la zona respetaban el lugar y se ocupaban de cuidarlo porque decían: «Esa es la Casa de la Cultura».

Festival de las Artes

Cómo no recordar en esta breve reseña (porque    de esta etapa podríamos escribir muchas páginas) el «Festival de las Artes», celebrando el tercer aniversario del éxodo. Me cabe el orgullo de que organizé, junto a Reinaldo Arenas y Enrique Labrador Ruiz, la parte literaria del Festival. Aquel domingo, 21 de agosto de 1983, el exilio cubano y Miami constataron que entre los Marielitos había llegado un colectivo lleno de talento e imaginación que pronto destacaría a través del arte y la literatura. Escritores, pintores, bailarines, actores y músicos con ansias de crear sin las trabas de la censura y el totalitarismo. Escritores como Reinaldo Arenas y Carlos Victoria, pintores como Carlos Alfonzo, Juan Abreu y Víctor Gómez (el coordinador de la muestra de la plástica), fueron un gran aporte al Festival, pero un pilar indiscutible fue la participación del gran Pedro Pablo Peña y su recién formado Creation Ballet, con su estreno de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, que conmovió al numeroso público que en masa asistió a esa celebración. Puedo asegurar que hubo un antes y un después a partir de ese festival.

Ya para esas fechas Reinaldo estaban viviendo en Nueva York, pero antes de irse, aquí en Miami le organizamos una gran despedida a la que asistieron junto a los marielitos, las más importantes figuras del Exilio de la época, y por qué no, las consabidas proclamas del Condado Dade y de la Ciudad de Miami. En las proclamas declaraban la fecha como el Día de Reinaldo Arenas.

También en esa despedida presentamos su noveleta La vieja Rosa, que había publicado en Caracas la intelectual venezolana Cristina Guzmán, propietaria de la Librería Cruz del Sur. Esa noche Cristina estuvo presente.

Ya establecido en NY y ayudado por sus más cercanos amigos, no se cruzaron de brazos y  publicaban un tabloide al que pusieron de nombre Mariel (1983-1985). Una exiliada que había llegado niña en los primeros años del exilio, Marcia Morgado, fue con mucho el motor de esa valiente aventura.

En el edificio de la Ocho

Cuando en 1983 nos trasladamos para el edificio de la Calle Ocho, donde teníamos además de la librería, la editorial, imprenta, galería de arte y teatro, las actividades culturales se multiplicaron y fueron los marielitos los más entusiastas colaboradores del proyecto.  Para una puesta en escena de su obra Katy y el Hipopótamo llegó a ese teatro el hoy Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Esa noche y terminada la obra, Mario compartió con muchos de los marielitos que estaban presentes.

Imposible mencionar a todos los artistas, pintores, poetas y escritores llegados por Mariel que participaron en nuestro sueño y locura que fue la Librería SIBI con sus Peñas Literarias, la Librería-Galería Fidelio Ponce en Hialeah, el Centro Cultural y la Editorial de la 57 Avenida y Calle Ocho, pero justicia obliga y sí debo recordar a los que me fueron más cercanos, a los que admiré por su talento y por el cariño de amigos y hermanos. Aquí van pues sus nombres: Víctor Gómez, Reinaldo Arenas, Luis de la Paz, Roberto Valero, Carlos Victoria, Miguel Ordoqui, Carlos Alfonzo, Juan Boza, Juanita Baró, Manuel Ballagas, Nicolás Abreu, Gilberto Ruiz, Juan Martín, Denis Ferrera, Laura Luna y Guillermo Hernández.

No puedo dejar tampoco de recordar, por su aporte fundamental, a otros artistas, poetas y escritores que participaron en el proyecto de SIBI, pertenecientes a la generación del Mariel, pero llegados antes o después del éxodo de 1980. Ellos son: los pintores Nelson Franco, Raimundo García y Jesse Ríos, los escritores René Ariza, Guillermo Rosales, Daniel Fernández, Amando Fernández, Esteban Luis Cárdenas, Néstor Díaz de Villegas y el músico y guitarrista Carlos Molina.

Renglón aparte le dedico a dos exiliadas del 60 que fueron esenciales en todos los instantes de todo este itinerario que nos costó muchos sacrificios y esfuerzos, pero también grandes satisfacciones. Ellas son la abogada y escritora, Rogelia Castellón (1926-2015) y su hija, la periodista Ninoska Pérez-Castellón. También menciono a dos principales: Juan Manuel Perez-Crespo y nuestro hijo Fabián, porque sin su auxilio y sacrificio nada hubiera sido posible.

El tirano dijo: «…que se vayan, no los queremos, no los necesitamos»

Para vergüenza de la tiranía castrista, esos hombres y mujeres a los que Fidel Castro les dedicó esa insolencia, comprueban hoy a 40 años del Mariel que la nación cubana perdió con este éxodo a mucha gente valiosa y necesaria. Partieron de su país, maltratados y humillados por solo querer escapar de la Isla. Este grupo humano es un ejemplo más de que la libertad es la madre creadora y hacedora de las mejores causas. Y no solo esos que llegaron rotos y desgarrados, también los que llegaron niños horrorizados, aferrados de las manos de sus padres. Ellos son hoy hombres y mujeres de bien, buenos profesionales graduados en las mejores universidades de Estados Unidos y el mundo. La mayoría de los cubanos llegados por el éxodo del Mariel son ciudadanos que han contribuido a hacer un mejor país en esta tierra que los acogió con la misma humanidad que antes lo había hecho con los que les precedimos.

Muchos de los que nos acompañaron ya no están, pero dejaron su obra creadora, que sigue censurada en Cuba y que el pueblo cubano podrá disfrutar en un futuro, cuando la tiranía sea solo un mal recuerdo en la memoria de todos los cubanos.

Miami, mayo / 2020

482 arenas 482

Esa noche en la Galería-Librería Fidelio Ponce en Hialeah, Lidia Cabrera le dedicó a Reinaldo Arenas el número-homenaje de “Noticias de Arte”. A su lado Titina de Rojas.

Imagen | Publicado el por | 11 comentarios

La cultura del miedo

Miedo

 

por Nancy Pérez-Crespo

Vivimos en la cultura del miedo. Cada mes una nueva amenaza se cierne sobre la humanidad. Los agoreros del miedo nos tienen temblando cada día.  Presagian el aterrador cambio climático o el calentamiento global, hasta el más actual que es el celebre y muy contagioso —según afirman— Coronavirus al que llaman «Covid-19».

Hace unas cuantas lunas nos bombardearon con una jovencita llamada Greta que a mi su sola aparición en TV me erizaba.  La niña esta me salía de día y noche con su enfado y la mala leche que le adornan y un mensaje apocalíptico que a todos nos tenía en temblores. Total, ya se apagaron las luces de las cámaras y la pobrecita Greta es agua pasada. Porque el asunto es tenernos asustados todo el tiempo para que no podamos pensar.

Nos sé si es Internet, o las redes sociales, o el WhatsApp y váyase a ver quién, pero ya no aguanto más este estado de tensión en que nos tiene ¿alguien? o ¿algunos? interesados en mantenernos en eterna zozobra.  Debe de existir algún interés económico en todo esto porque por gratuidad solo lo harían los comunistas. Ellos, que son los especialistas del miedo. Porque sí, en los países que viven bajo la dictadura comunista la amenaza y el chantaje del Estado opresor son el plato de cada día. Porque a falta de comida los Marxistas solo reparten miedo.
En sus memorias el gran estadista que fue Winston Churchill decía que vivió toda su vida preocupado por cosas que nunca sucedieron.

Un consejo para los miedosos: No hacer caso de los rumores y sobre todo, a la hora de dormir no vea las noticias y ni entre a la Internet. Pero eso sí vamos a lavarnos bien las manos, no tocarnos la cara y si tiene tos taparse la boca con el antebrazo.  Lo ven, ya estoy metiéndoles miedo.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

PROTESTAS DIRIGIDAS

Por Nancy Pérez-Crespo

Trío Los Panchos.jpeg

Los disturbios que han causando caos y muertes en países como Ecuador, Chile y Bolivia derivan de un mismo lugar. Son protestas dirigidas y no son otra cosa que la acción desesperada o la inmolación del comunismo internacional ante la evidencia de su descomunal fracaso.

Tratando de despojarse del lastre ignominioso del COMUNISMO, en los últimos años han intentado camuflarse con distintos apelativos. Desde el llamado Socialismo del Siglo XXI hasta esa cosa que denominan «ALBA».

En dependencia del país usan nombres diferentes. En Francia se hacen llamar Chalecos Amarillos y en España, el partido PODEMOS o el pacto para un «Gobierno Progresista». En América son varios los que usan como el Foro de Sào Paulo y el UNASUR. También han creado múltiples movimientos como la antiglobalización, antisistema, democracia participativa y directa, etc., etc., atc.

Se hacen llamar activistas o progres (progresistas), pero en realidad son agitadores que hoy, en una operación conjunta entre las dictaduras de Cuba y Venezuela, tratan de desestabilizar a países democráticos como son Ecuador, Chile y Colombia. Un recuento de estas «protestas dirigidas» nos lleva al mismo lugar: Cuba. De esa Isla parten los movimientos subversivos. Desde allí se reorganizan las izquierdas.

Pero todos sus intentos han fracasado y la prosperidad nunca llegó, todo lo contrario, porque al igual que a la próspera República de Cuba de hace 60 años la transformaron en un lugar ruinoso y empobrecido, han hambreado hasta a la otrora muy rica Venezuela petrolera.

Pero afortunadamente para América Latina ya se han liberado de la órbita izquierdista los más importantes países del Continente. Brasil fue uno de ellos y el último en caer es Bolivia.

Arruinada Venezuela y perdido a sus más influyentes, acaudalados y dadivosos aliados; la dictadura cubana ha emprendido esta operación suicida-desesperada que es la inequívoca señal de los estertores del Comunismo y la subversión en nuestro Continente.

En hora buena.

Publicado en Cuba, politica, Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

El Ringling o el Razzore

Por Nancy Pérez-Crespo

El pasado 20 de mayo un numeroso grupo de organizaciones y cubanos opositores que trabajan en la Isla y en el Exilio por una Cuba mejor dimos a conocer el documento «DESOBEDIENCIA Y REBELDÍA» en que citamos una serie de puntos entre los que destaco este: «Respetamos otras visiones pero reafirmamos que sólo la desobediencia unida a la rebeldía del pueblo cubano en las calles, derribará la dictadura».

Ahora leo titulares que me sobrecogen ante tanta ignominia. Una organización que se llama Cuba Decide acaba de hacer un llamado a la «desobediencia civil». Aclaro que en su momento Cuba Decide no quiso unirse a nuestro llamado a la desobediencia y rebeldia, al contrario, fuimos atacados con insultos por sus «voceros», en cambio, ahora se aprovecha y mal utiliza la palabra «desobediencia».

El nuevo proyecto de esta organización  es un llamado a los cubanos para que presenten propuestas a la pantomima constitucionalista, que se traduce en un llamado a cooperar con la tiranía pero que además, taimadamente, como gancho para atraer apoyos, utilizan la palabra «desobediencia civil(https://www.diariolasamericas.com/america-latina/oposicion-cubana-convoca-miami-a-presentar-propuestas-la-constituyente-n4161634)

La verdad monda y lironda es esta gente está cooperando con el castrismo pidiendo a los cubanos que aporten sugerencias para la constitución fraude y al mismo tiempo aprovecha los titulares de prensa para insertar —camuflado con la palabra «desobediencia»— su fallido proyecto de plebiscito vinculante, una utopía en la que ni ellos mismos creen.

¿Hasta donde quieren llegar en su pretensión de acaparar titulares? Definitivamente todo lo que propone esta payasa es abundante argumento para el espectáculo del circo, aunque aún no he podido definir para cuál tributa: si se trata del Ringling —un circo norteamericano— o del malogrado y siempre recordado circo Razzore.

Nota: Debo informar que el circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey después de 146 años cerró su carpa en mayo del pasado año. El circo Razzore terminó hundido en el Mar Caribe en septiembre de 1948. Es significativo agregar que de los 67 pasajeros y tripulantes del barco Euzquera hubo solo seis sobrevivientes que fueron rescatados el 8 de septiembre, día de la Patrona de Cuba. Revelador es que entre los sobrevivientes se encontraba el domador de leones y ningún payaso.

1527770630786_Documento Rebeldia_Layout 1

Publicado en Cuba, Oposición cubana, politica | Etiquetado , , , | 1 Comentario

Una lección de la Historia

por Nancy Pérez-Crespo                                                                      Trump w Cubans

El próximo 30 de septiembre se cumplirán 80 años de los acuerdos de Múnich. Esa noche de 1938 los jefes de gobierno de Reino Unido, Francia, Italia y de la Alemania de Adolfo Hitler lo firmaron. Solo le bastaron 11 meses al Herr Hitler para invadir Polonia un 1 de septiembre de 1939 y convertir el acuerdo de Múnich (propuesto por el primer ministro inglés, Arthur Neville Chamberlain) en papel mojado.
No existe mejor referente para entender el presente que revisar el pasado. La invasión nazi a Polonia fue el inicio de la Segunda Guerra Mundial, posiblemente el conflicto bélico más sangriento del siglo 20. La guerra duró hasta 1945 y segó las vidas a más de 50 millones de personas.

Aún hoy se aplica el término de «política de apaciguamiento» a la gestión donde un Estado admite las circunstancias de un provocador en vez de enfrentar resistencia, con el propósito de sortear un desafío que puede llegar a situaciones indeseables. «Se considera que usualmente el Estado ‘apaciguante’ sacrifica principios propios para lograr esta meta».

El déjà-vu 
Hubo no hace mucho un presidente de la nación más poderosa del mundo que se creyó el Chamberlain del siglo 21 y negoció acuerdos y tratados con nuestros enemigos que solo él (el Chamberlain moderno) cumplió. Los enemigos, no.
Entre algunos de los acuerdos fallidos y no cumplidos están el de Rusia en abril del 2010 donde pactaron la mayor reducción atómica en 20 años. En julio de 2015, firmó el funesto acuerdo con Irán para limitar el programa nuclear y más tarde, en septiembre de 2016, ratificó con China el acuerdo climático global de París.

Pero el que más me indigna y me inquieta sobre manera porque se trata de mis compatriotas, fue la normalización de las relaciones con la dictadura cubana (marzo de 2016), sellando así el proceso secreto de acercamiento anunciado el 17 de diciembre de 2014.
Con este acuerdo Barak Obama entregó a la familia Castro las llaves de su «reino». Entre las muchas concesiones, prebendas y dádivas, está esta que es extremadamente peligrosa: excluyó a Cuba de los países que promueven el terrorismo. También eliminó casi todas las trabas que existían para evitar que la dictadura cubana llenara sus arcas con dinero que llega de Estados Unidos y que sirve para engrasar la siniestra maquinaria represiva. Y qué decir del repugnante intercambio cultural.

Pero lo más lamentable y preocupante de todo esto es que hasta el día de hoy esa política de «apaciguamiento» —implementada por Obama—, continúa en la agenda de la presidencia de Donald Trump, a pesar de promesas incumplidas.
Porque aparentemente nada ha cambiado. Con la nueva administración la política de garfio de Obama contra a oposición interna sigue en camino. Los han abandonado a su suerte, sin apoyos ni ayudas. La nueva Embajada está cerrada a cal y canto para los opositores legítimos. Y tendríamos que preguntarnos qué están haciendo Marco Rubio y Mario Díaz Balart. O mejor, la situación planteada nos obliga a hacer esta reflexión: ¿Será que Raúl Castro ha prometido llevar a cabo el plebiscito vinculante?

Porque los cantos de sirena del régimen castrista y su nueva Constitución no anuncian cambio alguno. Como muestra este infame párrafo: «El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza superior dirigente de la sociedad y el Estado para organizar y orientar los esfuerzos comunes hacia la construcción del socialismo para preservar la unidad patriótica de los cubanos y los valores éticos».

¿Estos políticos están conscientes de lo que hay en juego? ¿Han calculado el peligro que esa utopía arrastra? Si el camino elegido es ese, quizás tengamos que recordarle al presidente Trump las palabras de reproche con que en su momento Winston Churchill amonestó a Chamberlain: «Tuvo usted para elegir entre la humillación y la guerra, eligió la humillación y nos llevará a la guerra».

Nancy Pérez-Crespo es una periodista cubano-americana. Reside en Miami-Dade.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

Buena suerte Presidente

por Nancy Pérez-Crespo                                              th
Hace 18 años, exactamente el 22 de abril de 2000, un comando de agentes federales —fuertemente armados— irrumpieron en la humilde vivienda de la familia González arrancando por la fuerza al niño cubano Elián para entregarlo a su padre en Washington (léase mejor a Fidel Castro en La Habana).

Este ilegal secuestro que se realizó de forma brutal, (arrastrando tras ellos a todo el que se resistiera a su dudosa «humanitaria» misión, que además incluyó pisotear y vejar a un pequeño grupo de mujeres en oración que se encontraba a esa hora de la madrugada en el pequeño jardín de la casa), se realizó quebrantando todos los derechos civiles e individuales de esa familia y de toda una comunidad porque además aún quedaban pendientes varias apelaciones judiciales.

Esta bochornosa maniobra de parte del gobierno del expresidente Clinton fue aclaratoria del proceso del «caso Elián» y quedará para siempre en la memoria colectiva del país y habría que señalar en primer lugar a la fiscal general de la Nación, la nefasta Janet Reno, que entregó la justicia  a una de las administraciones más corruptas de la Historia de los Estados Unidos (EU).

Esta mañana del 11 de junio, esa imagen regresó a mis retinas al ver como  extraditaban al expresidente panameño, Ricardo Martinelli, que fue, sin duda alguna,  uno de los mejores amigos y aliados de nuestro país. En su trayecto hacia el avión que lo trasladaba a Panamá, iba innecesariamente encadenado y lo rodeaban esos mismos «agentes federales» que, como en el »Caso Elián», no están sirviendo a los mejores intereses de EU, por el contrario, sirven a oscuros y espurios propósitos de malsanas venganzas.

Es un acto criminal entregar a un hombre encadenado a su más acérrimo enemigo, violentando así el acuerdo de Naciones Unidas en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y del cual EU es firmante. Este acuerdo  de la ONU deja muy claro que :«Ningún Estado Parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura».

Hoy ya Don Ricardo está en la cárcel Nuevo Amanecer en manos de su adversario político, como político ha sido todo este proceso de extradición. Todos estamos en vigilia y procuren que allí le respeten al presidente Martinelli todos sus derechos, porque si «algo» le pasare los Estados Unidos de América no tendrá cara que dar y nos llenará a todos de vergüenza.

Martinell_TC

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Vergüenza ajena

Por Nancy Pérez-Crespo

La portada de hoy del tabloide neoyorquino Daily News da vergüenza ajena. Una portada así solamente la esperamos de un medio como es Al Jazeera o del Departamento de Propaganda de la terrorista IIS. Nunca imaginé que la prensa liberal de Estados Unidos (EU) llegara tan lejos en su parcialidad (bias en inglés), y publicara estas dos fotos: una en grande y destacada con la imagen de Ivanka Trump y la otra encima y en pequeño, con varios civiles cargando un palestino herido. En letras enormes, este titular: «El pequeño demonio de papá» Debajo esto: «De 55 es la matanza en Gaza, pero Ivanka, toda sonrisas, apuntando a la piedra angular del nuevo edificio de la Embajada de EU en Jerusalén». Nunca antes a un vástago del presidente de EU se le había atacado con tanta saña y fiereza.

Este mismo periódico (Daily News) llevó la historia un paso más allá con las acusaciones de causalidad: «Decenas de palestinos asesinados por las fuerzas israelíes en la frontera con Gaza, miles heridos en protestas por su traslado a Jerusalén». El bias esta aquí: en ese titular ignora el hecho de que las «protestas» NO se deben a que EU trasladó su Embajada a Jerusalem. Esas protestas han estado sucediendo desde hace semanas con asaltos constantes en la frontera de una nación soberana orquestada por una organización terrorista.

Para colmo el ex director de la CIA, John Brennan, que ahora se pasa el día «twittando», se unió al coro de voces progresistas y escribió: «Las muertes en Gaza son el resultado de una total indiferencia hacia Messers Trump y Netanyahu por los derechos palestinos y la patria (…) Al trasladar la Embajada a Jerusalén, Trump jugó a la política, destruyó el rol de pacificador de los Estados Unidos. La nueva generación de israelíes / palestinos necesita aislar a los extremistas para encontrar el camino».

Los terroristas de Hamas, continúan utilizando a civiles, incluidos niños, como escudos humanos (lo han hecho siempre), y montan esta cruel e inhumano montaje, estimulando a decenas de miles de ciudadanos, a esos mismos que sistemáticamente le han escamoteado un futuro, ofreciéndoles premios en efectivo para atacar la frontera israelí.

Lo que es alarmante que tantos en los medios y como en el establishment de la política exterior se hayan alineado a esta impúdica y peligrosa provocación, pretendiendo como si los disturbios tuvieran algo que ver con Trump y el traslado de la Embajada. Y al mismo tiempo tratan de castigar a Israel por defender sus fronteras de los alborotadores que abiertamente admitieron que «su objetivo era asesinar al azar a los judíos». ¿Fueron las guerras más letales de Hamas en 2009 y 2014 causadas por Barack Obama?

Cuando Israel retiró hasta su último soldado y colonos de la Franja de Gaza en 2005, algunos predijeron que si los palestinos, equivocadamente, «elegían líderes decididos a sacrificar el bienestar de la población civil continuando con esa descabellada campaña» para continuar el terror transfronterizo contra Israel, la convivencia sería más tensa y peligrosa. Tristemente, eso es exactamente lo que sucedió, lo que llevó a guerras devastadoras en 2009 y 2014, cuyo fracaso condujo a su vez a la reciente decisión de Hamas de lanzar esta serie de ataques utilizando miles de palestinos contra la frontera. No existe un Estado en el mundo que permita que sus fronteras sean invadidas físicamente por turbas que incluyen terroristas con explosivos. Pero sin importar lo que realmente está sucediendo en la frontera de Gaza, Hamás gana de todos modos, cuando los medios occidentales yuxtaponen imágenes de Donald Trump y su familia con imágenes de palestinos muertos.

A cambio de esas preciosas imágenes, los medios estuvieron más que felices de borrar los hechos que Israel se retiró de Gaza en 2005, que los ataques a las fronteras de Israel han estado sucediendo durante semanas, o que Hamas es un grupo terrorista, malvado, antisemita y misógino, homofóbico y de culto teocrático. La posibilidad de golpear a Trump y demonizar a Israel valía blanquear cualquier cantidad de crímenes, y mientras más civiles Hamas enviara a morir, mejor sería la fotografía.

Este juego macabro, a costas de las vidas de seres humanos, es inadmisible. Cuando se haga el recuento de esta confrontación, los propagadores de falsedades (fake news), serán los culpables.

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Basta ya
Por Nancy Pérez-Crespo

Penosamente me veo obligada a llamar la atención por la bochornosa conducta de ciertos «nuevos actores» en este exilio nuestro. Es a la dictadura cubana a la que le corresponde demonizarnos y atacarnos. Lo que no entiendo que sean opositores y organizadores de proyectos los que caigan en el desprestigio de arremeter contra esos hombres y mujeres que dentro de Cuba están enfrentados a la dictadura por el simple hecho que no simpaticen con un proyecto determinado.

En los últimos años han aparecido ciertos personajillos que para llamar la atención lo mismo se orinan en la bandera o se envuelven en ella y se retratan desnudos.

También surgen nuevos proyectos que no gustan a todos. No es razón para atacar como si de enemigos se tratara.

Es notable la decencia de muchos en nuestro exilio que se han abstenido —y me consta— de opinar de este o aquel proyecto y de esos improvisados «dirigentes» que sin méritos propios, porque los méritos no se heredan, se erigen en capitanes sin tropa.

La lucha de nuestro exilio ha sido larga y colmada de sacrificios y entrega a la causa de la libertad de Cuba. Al mismo tiempo este pueblo cubano exiliado ha sido extremadamente generoso con brazos extendidos a los que han ido llegando en distintas épocas y éxodos pero. parece que algunos de los que han venido en los últimos años han confundido esa generosidad con olvido o apatía. La libertad de Cuba es nuestro objetivo pero también lo es la defensa y protección de este pueblo en éxodo que en el desamparo pero con tenacidad y constancia supo ganar prestigio y reconocimiento. Nuestros logros en los Estados Unidos, tanto en el terreno político, cultural y económico, los tenemos que defender y proteger. No podemos permitir que unos pocos nos deshonren y contaminen. Basta ya de payasadas.

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

El velorio de Papa Montero

Por Nancy Pérez-Crespo
mario-carreno-funerales-de-papa-montero

(Los funerales de Papá Montero (Mario Carreño, 1949)

Dicen que Fidel Castro no sabía bailar, que tenía dos pies izquierdos —quizás por eso se decía izquierdista—, pero lo que sí es cierto que nunca nadie le vio bailar. Era un tipo triste y aburrido. Muy contrario a otro famoso cubano al que llamaban Papá Montero, que tuvo un velorio alegre y menos palmario como el que le acaban de tributar a Castro, con su montón de hijos y viudas.

Según cuenta la leyenda, Papá Montero era un negro, alegre y mujeriego, que vivía en el pueblo de Isabela de Sagua y era tan, pero tan viejo, que no tenía un solo cabello negro (aunque esa leyenda de que los negros encanecen solo cuando son muy viejos aunque esa historia se desmoronó con Obama encanecido).

El viejo Montero, que era alegre y rumbero, se le escapaba a su mujer todas las noches, con varias mulatas que siempre le acompañaban. No había fiesta, parrada o festejo al que Papá Montero faltara, donde siempre destacaba por ser el que mejor bailarín.

Al morir Papá Montero, su funeral —por instrucciones precisas del muerto— se convirtió en un gran festejo, donde abundaron la música, el ron, la alegría (él no quería lágrimas) y sobre todo, el imprescindible toque de tambores.

Durante el funeral, terminadas las palabras de la despedida de duelo, comenzó a sonar un montuno que le había compuesto su medio hermano, el compositor Eliseo Grenet, y fue en ese puntual instante que la viuda, que había guardado la compostura, gritó algo que paralizó a los presentes: Papá Montero, ¡canalla rumbero!
Al grito de la viuda, todos comenzaron a corear esta tonada: A velar a Papá Montero zumba, ¡canalla rumbero!

Nueve días con sus noches duró la fanfarria de los funerales de Fidel Castro, pero comparado con los del legendario Papá Montero, encontramos el mismo tinte de histrionismo, jolgorio y simulación, con sus analogías y contradicciones.

En el funeral del viejo negro todo fue honestidad, alegría, música, baile y ron a raudales; en el del otro, todo fue falsedad y prohibiciones, hipocresía y lágrimas falsas. Sin ron y sin canciones, ni rumba ni siquiera reggaetón.

La viuda no solo fue Dalia, también es Nicolás, Danielito, Rafaelito, Lula-Dilma y Evo, que pobrecillo, tan indefenso, se preguntaba: ¿quién me va a cuidar ahora?

Los hijos que no tuvo Papá Montero le han sobrado a Fidel Castro: fue el padre desde Silvio hasta la revolución cubana, desde el dúo Buena (Mala) Fe hasta Maradona, pasando por algunos cubanos guatacones de aquí y de allá.

Y finalizo con el hermano, del que muchos aseguran que en realidad es medio, que no le compuso nada, pero en la tribuna impostó la voz (como siempre) para repetir más de lo mismo, más socialismo, más muerte, más locura, más desatinos, más represión, más hambre. Pero sobre todo más muerte y menos patria..
Canalla, canallita, Papá Fidel.

¡A velar a Papá Montero! Eliseo Grenet.

 

 

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario